Red cronológica vs red semántica I

2005.06.12

Recuerdo que uno de mis tempranos acercamientos al mundo de los ordenadores o computadoras fue a través de aquellas aventuras de Proteo, héroe-robot de una enciclopedia mitad comic o tebeo y mitad libro de divulgación científica. En ella aprendí por primera vez uno de los principios de esa nueva ciencia llamada cibernética: los relojes son inherentes a las computadoras, todo proceso lógico requiere distinguir de algún modo un antes y un despúes.

Sean los ordenadores y sea el manejo del tiempo que encierran. Todo en un sistema informático lleva el sello del tiempo. Y allá las computadoras y su reloj, pero ¿tenemos que ser contagiados nosotros simples humanos con esa obsesión?

Veo a la distancia la escritura en este u otros blogs, en otros cuadernos de bitácora. A veces me pregunto si no elegimos este formato precisamente porque la fecha y hora la maneja el sistema que usamos y no porque sea lo que necesitamos o lo que queremos.

Una buena parte de los lectores de un sitio web llegan a él por la puerta de atrás. Es decir, llegan vía Google o algún buscador, a un artículo o texto en específico sobre un tema determinado. Lo curioso es que este tipo de sitios se diseñaron bajo una estructura principalmente cronológica y no semántica. El motor detrás de estos sitios es el reloj y no el diccionario.

Esta es la web cronológica. Funcionaba cuando había pocos sitios personales que leer y mucho tiempo para hacerlo. Hoy cada blog o bitácora tiene decenas a cientos de entradas o artículos sobre muy diversos temas. De un escritor en particular me puede interesar uno de esos temas y no todos. Leer todo lo que ha escrito día trás día es una labor compleja. Y una vez que lo hago tengo que estar al pendiente de sus actualizaciones periódicas.

Y sí, están los sistemas de búsqueda dentro de los sitios mismos o las categorías o las palabras clave o las etiquetas. Sin embargo, todos estos son recursos de recuperación de palabras en un sistema de publicación pensado y estructurado cronológicamente. ¿No será que lo que necesitamos son sistemas pensados y estructurados semánticamente?

La presentación de los resultados en los sistemas de búsqueda dejan mucho que desear. Las etiquetas o tags o palabras clave están muy bien para clasificar lo que no es texto: imágenes, videos, logos, audio… pero no para clasificar contenidos que de por sí son textuales. La búsqueda se hace muy pesada.

No niego que cuando busco material en algún libro sería agradable identificar de manera rápida en qué páginas exactamente aparece tal o cual término. Sin embargo, los índices y tablas de contenido son imprecindibles en los libros y no han logrado dar el salto del mundo analógico a la escritura digital plasmada en los blogs.

Quien inventó los blogs estaba acostumbrado a escribir logs. Es decir, quien inventó el formato de las bitácoras o webitácoras estaba acostumbrado a llenar bitácoras técnicas. Los blogs no fueron inventados por escritores o personas que están o estamos acostumbrados a escribir otro tipo de materiales.

¿En qué cambia el pensar un sitio semántico y no cronológico?