Escritura ‘a priori’ y ‘a posteriori’

2004.09.1

A veces me gustaría llevar distintos cuadernos o mantener diferentes archivos para cada tema o proyecto de escritura. Sin embargo, durante la escritura de notas y apuntes, de meros esbozos o ideas y frases sueltas, los temas aún no se definen y los hilos conductores entre un fragmento y otro son invisibles.

Estos apuntes o ideas sueltas rara vez toman forma si no es hasta que me propongo desarrollarlas en un texto más cuidado y depurado.

Es en la relectura necesaria para ello que las páginas, hojas sueltas o archivos empiezan a dialogar entre sí. Es posible empezar a trazar ligas entre notas o palabras, definiciones o aforismos. Las conexiones son múltiples porque atienden a la forma (narrativa, ensayo, confesión, interrogación… ) o al fondo (filosofía, escritura, audiencias, deseos, miedos… ) pero también a la verdad (ficción inspirada en la realidad, ficción pura, no ficción inspirada en la ficción… ) o al tono (académico, personal, erótico, libre… )…

Una misma nota puede estar en diferentes categorías o incluso dialogar por asociación libre o palabras clave con otra en una división opuesta. Ni que decir que las combinaciones son infinitas por lo que, con el único fin de llegar a un texto legible y medianamente decente, uno se pone un alto y trata de fijar la idea trazando un plan de escritura mas o menos definido sobre una de las tantas posibilidades.

Distingo una escritura a priori y una a posteriori en esta reflexión.

La escritura a priori es la de los borradores en hojas sueltas y cuadernos de escritura: no sabemos a dónde va (ni siquiera sabemos si va hacia algún lado) ni qué camino tomará. Es una escritura llena de fe, de expectativas y por lo tanto de esperanzas. Es una escritura hipotética y todo en ella está por definirse.

La escritura a posteriori es la que hacemos “en limpio” a través de la máquina de escribir, el procesador de textos o unas bellas hojas blancas: la re-lectura de los borradores nos ha permitido descubrir los hilos invisibles entre líneas y notas por lo que aparece un mapa del que intentamos seguir la ruta y llegar a un puerto más o menos definido.

Este texto, como ejemplo de escritura a posteriori, surgió de la siguiente nota escrita a priori en la moleskine:

«Veo pequeños hilos conductores entre los textos de esta moleskine.

El sistema es eficaz pero me gustaría tener distintos cuadernos para darle continuidad a distintos temas.(…)

Lo que puede ser engañoso al llevar distintos cuadernos es que esos hilos conductores en la moleskine no son obvios sino a posteriori.

¿Y si después de establecer un cuaderno para algo ya no escribo nada sobre ese algo?

Diferencias entre escritura a priori y a posteriori.»