Leer el plano de inmanencia

2003.10.29

Filosofar es una forma de leer para inventar con ayuda del olvido. Algo así nos define Fernando Savater a la filosofía. Tres conceptos clave de la definición: leer, inventar, olvidar.

Coincide en un término fundamental con Gilles Deleuze y Félix Guattari: la invención. En su libro “¿Qué es la filosofía?” se define a la filosofía como la inventora de ideas. Para inventar, para innovar, es necesario conocer lo que existe, lo que no es nuevo. Sólo puedo innovar si reconozco la novedad. ¿Cómo conocer lo viejo? Savater responde: en los libros. Deleuze y Guattari le dan un nombre especial a ese conjunto de ideas que encontramos en los libros: plano de inmanencia. Pero básicamente es lo mismo. Los filósofos franceses lo ven en abstracto, como si las ideas tuvieran vida propia en un gran mapa. Savater lo ve en concreto: no hay filosofía sin libros, no hay filosofía sin escritura. Finalmente la única manera de poder ver el mapa de esas ideas o plano de inmanencia es leyendo a los filósofos. El plano de inmanencia, sería entonces, la gran biblioteca, Alejandría, el aleph. La acción subsecuente es la lectura de esa biblioteca, de ese plano de inmanencia.

Sólo se puede inventar si se lee la gran biblioteca. Sólo se puede inventar si se navega por ese plano de inmanencia.

Y después de inventar, olvidar, nos recordará Savater, para poder volver a extraviarnos entre los libros y entre las ideas (la biblioteca como laberinto). Porque, ¿cómo encontrarnos si no nos extraviamos antes?