Los malentendidos del rating: El rating y los cueteros
2002.09.19Se dice que hay cosas que la ciencia no es capaz de explicar. Lo curioso es que siempre decimos eso cuando tenemos gripa o necesitamos colgar un cuadro en la pared. Nos tomamos el té antigripal que nos recomendó la tía o usamos un pisapapeles para poner un clavo. Por supuesto que para atender enfermedades más serias llamamos a un médico y para construir puentes seguimos requiriendo ingenieros.
Y claro, cuando la ciencia falla porque todavía no descubre una vacuna contra el virus del SIDA, o porque se caen dos rascacielos en Nueva York después de estrellarles un par de aviones, no la perdonamos y le echamos en cara sus limitaciones para estudiar lo humano y aleatorio.
La ciencia de donde sale la medición de audiencia es la misma que usa el médico que vamos a ver cuando estamos enfermos o la que se usó para construir este edificio.
Ahora, en ambos casos, hay profesionistas buenos y malos. Pero eso no tiene que ver con la ciencia médica, la ingeniería o la ciencia administrativa.
Nunca falla: cuando el rating es muy bajo o casi cero ninguno de los involucrados en la realización de un programa cree en ellos; si el rating es alto o subió, todos se consideran los responsables de tal éxito.