Los Malentendidos del Rating: Prólogo
2002.08.26Les adelanto en exclusiva el texto que leeré en el Simposium Internacional “La Radio Educativa y Cultural en la Transición: Valores, Limitantes y Potencialidades”, de la Red Nacional de Radiodifusoras y Televisoras Educativas y Culturales el próximo 26 de septiembre en Cuernavaca, Morelos, en la mesa redonda: “La radio pública frente a la desmitificación del rating”. Está dividido en 10 pequeñas partes y fue escrito, evidentemente, para ser leído en público.
En una vieja historieta de Snoopy podemos ver a Charlie Brown o Carlitos —que es el equivalente a Mafalda, pero gringo— hablándole a su equipo de beisbol al final de la temporada. Él está leyéndoles las poco alentadoras estadísticas del equipo, como por ejemplo: “carreras nuestras: 12, carreras de los oponentes: 125”. Al final de su discurso Carlitos les cuestiona en voz alta: “¿Y qué vamos a hacer al respecto?” a lo que el equipo contesta al unísono: “Conseguir un nuevo estadístico“.
Lo mismo sucede cuando un programa de radio o televisión tiene bajo rating. La culpa la tiene el que mide el rating, nunca el equipo de producción, los programadores, la estación de radio o el canal de televisión.
En parte porque no soy propiamente un estadístico y en parte porque no quiero correr la suerte de Charlie Brown con su equipo de beisbol, hoy no pienso usar números. El objetivo esencial de esta plática es intentar aclarar algunos malentendidos. Eso es todo. Algunos de ellos son muy comunes. Otros no tanto. Algunos son metodológicos, otros de lenguaje. Unos son indiscutibles, otros son polémicos. Podrían ser más. Tal vez sobren algunos. Como suele decirse, ni están todos los que son ni son todos los que están.
Sólo una aclaración. Yo no mido audiencia, yo no soy proveedor de rating. Soy un investigador y asesor de los mismos. Igual que Charlie Brown, mi trabajo consiste en entender los números y exponerlos al equipo para buscar soluciones. Desde el mismo puesto que tiene este personaje de la historieta de Charles M. Schulz, expongo.