Barthes: La lucha libre y el mito Big Brother
2002.05.24Roland Barthes no vivió para a ver el programa de televisión Big Brother. Sin embargo nos dejó sus Mitologías donde reflexiona sobre algunos mitos de la vida cotidiana francesa en la década de los 50. La lucha libre, el strip-tease, la publicidad, son algunos de los temas abordados a partir de distintos materiales como la portada de una revista, un artículo de periódico, un cartel o un noticiario.
Su aproximación es indudablemente semiótica y, sobretodo, intelectualmente aguda. Es uno de los primeros investigadores académicos que se atreve a estudiar la cultura contemporánea a los ojos del discurso de Saussure y Lévi-Strauss. Posterior a él, podemos leer en Umberto Eco estudios de James Bond o Supermán, por ejemplo.
En estos escritos, en estas Mitologías, podemos encontrar otro marco teórico de referencia para aproximarse a un fenómeno televisivo como Big Brother.
Entonces, ¿Big Brother es un mito? Sí, en tanto que Barthes nos dice que “el mito es un habla”:
… el mito constituye un sistema de comunicación, un mensaje. Esto indica que el mito no podría ser un objeto, un concepto o una idea; se trata de un modo de significación, de una forma.
[…] ¿Entonces, todo puede ser un mito? Sí, yo creo que sí, porque el universo es infinitamente sugestivo. Cada objeto del mundo puede pasar de una existencia cerrada, muda, a un estado oral, abierto a la apropiación de la sociedad, pues ninguna ley, natural o no, impide hablar de las cosas.
Algunos analistas, lectores y televidentes en general, han manifestado distintas preocupaciones en torno a la verdad o falsedad de hechos o eventos en este reality show (que más bien es un programa de concurso llevado al límite). De hecho, algunos artículos de prensa creen descubrir el hilo negro señalando alguna “anomalía” o “engaño” en la organización o producción del mismo.
Entendámonos de una buena vez. Big Brother no es un documental. Como espectáculo, su taxonomía es cercana a otro tipo de show que solemos despreciar los analistas: la lucha libre. Es decir, Big Brother es primo del Santo y Blue Demon (famosos luchadores enmascarados mexicanos), no de George Orwell.
Dijimos: Barthes no vivió para ver Big Brother. Sin embargo, no creo que le hiciera falta. Esa es la ventaja de un marco teórico sólido. Revisemos algunos puntos de su lectura sobre la lucha libre y veamos si podemos aplicarlos a nuestro objeto de estudio, particularmente en la polémica sobre la falsedad de este espectáculo televisivo contemporáneo:
Aquellas personas se indignan porque el catch [lucha libre] es un deporte falseado (cosa que, por otra parte, debería liberarlo de su ignominia). Al público no le importa para nada saber si el combate es falseado o no, y tiene razón; se confía a la primera virtud del espectáculo, la de abolir todo móvil y toda consecuencia: lo que importa no es lo que cree, sino lo que ve.
[…] se puede apostar por el resultado de un combate de boxeo; en el catch [lucha libre], no tendría ningún sentido.
¿Qué significa, qué representa el espectáculo de la lucha libre? ¿Puede esto aplicarse a Big Brother?:
Se trata, pues, de una verdadera Comedia Humana, donde los matices más sociales de la pasión (fatuidad, derecho, crueldad refinada, sentido del desquite) encuentran siempre, felizmente, el signo más claro que pueda encarnarlos, expresarlos y llevarlos triunfalmente hasta los confines de la sala. Se comprende que, a esta altura, no importa que la pasión sea auténtica o no.
¿Qué busca el público en la lucha libre? ¿Qué espera la audiencia de Big Brother?:
Lo que el público reclama es la imagen de la pasión, no la pasión misma. Nadie le pide al catch [lucha libre] más verdad que al teatro. En uno y en otro lo que se espera es la mostración inteligible de situaciones morales que normalmente se mantienen secretas.
Interesante, ¿no? Aquellos que buscan análisis en serio tienen que leer a Roland Barthes con cuidado. Es, además, una verdadera delicia. En pleno siglo XXI todavía tiene mucho que decirnos. Antes, algunas observaciones:
-> Esta no es una tesis acabada o definitiva sobre el tema. Considérese una invitación a estudiar la semiótica de Barthes para entender un fenómeno televisivo contemporáneo desde una perspectiva en particular. Existen otras que ya hemos comentado en este espacio.
-> La aproximación al tema de ambos espectáculos es en relación a la manera en que los ve-lee-significa-mitifica el público o audiencia. No estoy diciendo que la lucha libre y Big Brother sean iguales. Digo que en tanto la producción y puesta en escena, el público o audiencia los ve-lee-significa-mitifica de la misma manera. Al menos esa es la hipótesis.
-> No estoy diciendo que los participantes al concurso de Big Brother usen “máscaras” o sean actores. Tampoco Barthes afirma que los luchadores engañen al público que los ve. Lo que dice Barthes –y yo me sumo a su decir– es que eso no importa. Parte de la discusión en el caso de Big Brother es el cuestionamiento al qué tanto son influenciados los participantes por la situación límite que viven, por lo que les dijeron antes de empezar el show, la manera en que los seleccionaron, etc. En tanto una deconstrucción del mito, eso no es importante. El mito interesa al semiólogo en tanto sistema de comunicación, y eso incluye tanto al receptor y al mensaje. Si Quetzalcóatl o Zeus no existieron, ¿en que cambia al mito y sus lectores?
Referencias:
Mitologías de Roland Barthes - El libro consta de dos partes. En la primera se analizan cerca de una centena de mitos en la Francia de los 50. La segunda parte es el marco teórico que define y desarrolla el análisis semiológico del mito. Lectura indispensable para comunicólogos y logos afines. Editado en México por Siglo XXI.
“Masaje al Enmascarado de Plata en los vestidores de la Arena Coliseo” de la fotógrafa mexicana Lourdes Grobet quien, entre otras cosas, tiene una larga serie de fotografías de autor sobre lucha libre en México. Siempre se ha declarado a sí misma “ruda”. La foto fue tomada del sitio web del número 14 de la revista Luna Córnea en dónde aparece esta foto originalmente.
En este sitio:
Baudrillard: Una aproximación a Big Brother.
Rating televisivo y “efecto autoengaño”.
¿Big Brother o Big Blabla?
Revísese además la sección de medios.