El samurai y la máquina

2002.02.25

El samurai inicia su entrenamiento luchando sin espada. Entabla un combate sin armas muy similar a la danza. Los aprendices más avanzados pelean entre ellos como si realmente tuvieran una espada en sus manos. Es un ejercicio que va mucho más allá de la mímica. Su finalidad principal es que el samurai conozca el vacío.

¿Qué significa este vacío? Reconocer los espacios donde, en medio de ese combate imaginario, debería estar la espada. Ese lugar donde la espada se hace necesaria. Sólo hasta ese momento, el samurai es digno de recibir una espada de verdad para continuar su entrenamiento.

Tomar el arma antes de tiempo implica que el guerrero se condicione a pensar de inmediato en tal arma. En lo que menos debe pensar un samurai durante el combate es en su espada. La espada y el samurai no se piensan entre ellos: son uno y lo mismo.

El fenómeno se repite con cualquier herramienta o maquinaria. Antes de usarla, antes de tenerla en nuestras manos, debe hacérsenos absolutamente necesaria.

La fotografía es uno de los tantos ejemplos de la relación del ser humano con las máquinas. Antes de tomar una cámara fotográfica es importante que el alumno aprenda a mirar. Hasta que no reconozca un vacío, una ausencia, algo que le falta al observar el mundo, mejor que no cargue una cámara fotográfica…

… ni la computadora, Photoshop, Corel, el escáner…