¿Calidad o rating? 1era parte
2002.02.11Tengo la firme convicción de que no existe tal disyuntiva entre la calidad o el rating. Creo que es posible conjuntar en un mismo programa calidad y audiencia. Muchos piensan que la mala calidad de los programas que vemos a diario es un reflejo de lo que los espectadores quieren ver. Tengo argumentos para demostrar que es un mito (una leyenda urbana) que sólo los programas amarillistas, con sangre, escandalosos, superficiales, puedan tener rating.
Dicen que cuando se escribe para Internet hay que empezar por las conclusiones, mientras que para foros académicos las conclusiones van al final. Así sea.
Las reglas de oro para lograr audiencia sin perder calidad:
-] Estudiar la medición de audiencias. Estudiar la medición de audiencias incluye estadística, teoría de muestras, operación en campo, procesamiento de datos. No es posible criticar lo que no se conoce. Punto.
-] Lo importante no es cuánto rating quiere un productor para su programa sino para cuándo. Si quieren rating de un día para otro no hay mas que presentar amarillismo. La otra opción no necesariamente la aceptan todos: construir audiencia. Planear.
-] En televisión hay que olvidarse de globalización. Los contenidos y temas, mientras más nacionales - regionales incluso - mejor.
-] Separemos forma de fondo. Ciertos formatos o géneros pueden ayudar a tener más audiencia. Eso no significa que haya que prostituir el fondo.
En las siguientes entregas de este artículo desglosaremos los puntos arriba mencionados. Veremos casos y ejemplos como El Chavo del Ocho y El Chapulín Colorado; Los Protagonistas; Las telenovelas de Argos y CNI Noticias; Zona Abierta y Séptimo Día; El Mañanero y Los Simpson; La Niñera y El Príncipe del Rap; Cámara Escondida.